El Taller de Juan XXIII funcionó en el CPC de Ruta 20 entre octubre del 2004 hasta diciembre de ese mismo año. Fue solicitado por la Dirección del CPC de Ruta 20, con el objetivo de reconstruir la historia del barrio con motivo de su 40º aniversario.
El proyecto de investigación abordó la reconstrucción histórica del sector desde finales del siglo XIX hasta el proceso de urbanización y surgimiento del barrio.

Conocimientos alcanzados. Una breve síntesis.

Donde se asienta actualmente el barrio Juan XXIII conforma un espacio apropiado y atravesado por distintas vivencias a lo largo del siglo XX: su origen se vincula a la trayectoria de dos hermanos inmigrantes italianos que se asientan en la última década del siglo XIX en este sector de la ciudad con el fin de instalar “el primer vivero de perales”. Actividad que se continuará con algunos altibajos hasta mediados de la década del 60`, cuando se decide, por parte de los herederos, la urbanización de este espacio.
En esa época, gran parte del sector será destinado a un plan de viviendas de Personal Civil de la Nación, usufructuado por sectores de clase media y media alta, con lo cual desde sus inicios se contará con la provisión de todos los servicios materiales necesarios (agua, luz, teléfono, pavimento, gas). Panorama diametralmente opuesto a otro sector del mismo barrio, destinado al gremio de los telefónicos y a particulares, lo cual marca ciertas representaciones encontradas acerca de los límites de pertenencia e inclusividad barrial. Juan XXIII es un pequeño barrio delimitado por las avenidas Maestro Vidal, Almirante Brown y las calles Mariano Ceballos y Peredo. Esta zona residencial contara con algunas particularidades: desde los años 60 estará rodeado de barrios poblados por sectores populares a la vez que se recurre al exterior para las actividades educativas y recreativas. No cuenta con instituciones educativas ni de salud, pero sí con una plaza que en otros tiempos fue un importante espacio de socialización; hoy añorado. Al frente del barrio, se encuentra el club social y deportivo “Alas Argentinas” pero -al parecer- nunca logró constituirse como un referente identitario de los vecinos del barrio.
Es de resaltar la escasa participación de la ciudadanía en los asuntos barriales, ante esto algunos consideran que si bien en sus comienzos fue un lugar de asentamiento elegido por jóvenes matrimonios de una clase media floreciente, en la actualidad se vislumbra los efectos socio-políticos de la última década neoliberal: la juventud ha emigrado hacia el exterior del país en busca de nuevos horizontes laborales , quedando en el barrio una población compuesta de adultos mayores originarios y vecinos migrantes que por su transitoriedad no logran una pertenencia barrial.

De Pueblo La Toma a Juan XXIII

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